Automatiza las citas de tu clínica sin cambiar tu software de gestión

Tus pacientes piden, cambian, confirman y anulan su cita hablando por teléfono o escribiendo por WhatsApp, a cualquier hora. El asistente opera directamente sobre las agendas del programa que ya usa tu equipo. Tu recepción deja de hacer de centralita y vuelve a atender al paciente que tiene delante.

Ver cómo funcionaría en mi clínica

900 llamadas al día en un centro real·Sobre tu propio software de gestión·En marcha en 3-4 semanas

Lo que te cuesta de verdad que la recepción atienda el teléfono

No es una molestia de organización. Es dinero que se queda por el camino todos los días:

El teléfono no escala en hora punta. De nueve a once entran a la vez las llamadas, los pacientes del mostrador y los que vienen a pagar. Alguien espera siempre, y normalmente es el que ya está en tu clínica.

Lo que llega fuera de horario se va a otra clínica. El paciente que quiere cita a las nueve de la noche no deja recado: llama al siguiente de la lista de su seguro.

Cada hueco vacío es facturación perdida. Una ausencia no avisada no solo no factura: bloquea un hueco que otro paciente habría ocupado.

El recordatorio que no se puede contestar no evita la ausencia. Avisar por SMS está bien, pero si el paciente no puede responder para cancelar o mover la cita, te enteras cuando no aparece.

Tu recepcionista es tu sistema de reglas. Qué cubre cada aseguradora, cuántos pacientes de tal mutua caben al día, qué pruebas se derivan a otra unidad: eso no está en ningún software, está en la cabeza de una persona. El día que se va, se va con ella.

No es un problema de comodidad. Es facturación que se pierde en huecos vacíos, pacientes que se van a otro centro y horas de personal cualificado dedicadas a leer una agenda en voz alta.

Todo el ciclo de la cita, de principio a fin

No es un contestador que recoge datos para que alguien los teclee después. El asistente ejecuta la operación completa sobre tus agendas reales.

Dar cita.

Por especialidad («un dermatólogo cuanto antes») o por profesional («con la doctora X el jueves»). Busca huecos reales en tus agendas y reserva.

Cambiar y anular.

En la misma conversación, sin formularios, sin enlaces y sin volver a llamar.

Recordar y confirmar.

El recordatorio llega por WhatsApp y se puede contestar: el paciente confirma, cancela o mueve la cita respondiendo al mensaje. Si cancela, el hueco vuelve a tu agenda a tiempo de dárselo a otro.

Lista de espera.

Cuando no hay hueco, el paciente entra en espera y se le avisa en cuanto se libera uno.

Coberturas de seguro.

Responde si su aseguradora cubre esa especialidad o ese profesional, y si es cobertura directa, franquicia o privado.

Las reglas de tu centro.

Topes de pacientes por aseguradora y día, derivaciones a unidades concretas, precios de lo privado. Lo que hoy sabe tu recepcionista, escrito y aplicado siempre igual.

El paciente elige el canal; tú tienes una sola agenda

Los tres canales escriben en la misma agenda, la de tu software. No hay un sistema paralelo que alguien tenga que cuadrar después.

1. Teléfono

Contesta a la primera, atiende a varios pacientes a la vez y no deja llamadas en cola. Ni música de espera ni «marque uno».

2. WhatsApp

Donde el paciente ya escribe a diario. Conversación real, no un formulario disfrazado.

3. Web

∑ fx

Si ya tienes cita online, sigue funcionando igual. El asistente no la sustituye: cubre lo que ella no puede hacer.

Integraciones a medida

Nos adaptamos a tu software de gestión, no al revés

No vendemos un programa de gestión ni te pedimos que cambies el tuyo. Desarrollamos, a medida y para cada centro, la capa de integración que conecta el asistente con el software que ya usas: tus agendas, tus pacientes y tu facturación se quedan exactamente donde están, y tu equipo sigue trabajando con la pantalla de siempre.

Axón, de Medigest

Integración ya resuelta y en producción: citas por voz y WhatsApp, recordatorios que el paciente puede contestar, coberturas de aseguradora y reglas propias del centro.

Ver la integración con Axón →

Doctoralia, Docfav y cualquier otro programa

El trabajo es el mismo que ya hemos hecho: estudiamos qué permite la API de tu software, desarrollamos la capa de integración a medida y la validamos contra tus datos reales antes de activar nada. Cuéntanos cuál usas y te decimos en una llamada si es viable y en cuánto tiempo.

Consultar por mi software →

Cada centro tiene su software, su casuística de seguros y sus reglas. Por eso no hay una versión «estándar» de esto: lo que construimos se adapta a cómo trabajas tú.

Por qué no es un chatbot de catálogo

Hay muchas herramientas que prometen «IA para tu clínica». La diferencia está en qué opera y quién lo construye:

Código propio, no plataformas de terceros.

Nada de encadenar herramientas de arrastrar y soltar. Si tu software cambia, se ajusta en un sitio y sigue funcionando.

Opera tu sistema real.

El asistente no mantiene su propia agenda: escribe en la tuya. Cero doble mantenimiento y cero descuadres.

Tus reglas, no las de una plantilla.

Cada centro tiene su casuística de seguros, derivaciones y topes. Eso se programa, no se elige en un desplegable.

FAQ

Preguntas frecuentes sobre automatizar las citas de una clínica

No. El asistente trabaja sobre el software que ya usas, a través de su API. Las citas aparecen en la misma agenda que ve tu equipo, sin migraciones ni sistemas paralelos.

Cuéntanos qué software usas y te decimos qué se puede automatizar.

En una llamada de 30 minutos vemos tus agendas, tus canales y tus reglas, y te decimos qué parte de tu recepción puede asumir el asistente y en cuánto tiempo.

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